Sin secretos: el camino hacia un peso saludable

A menudo oigo comentarios como: «No tienes ningún problema con tu peso», «Seguramente puedes comer lo que quieras», «Toda mi familia está “llenita”, es mi genética»,…

Para ser honesta, no puedo y no quiero oir más estos comentarios. Todos los que me conocen del pasado saben que tenía una figura de Rubens y que el deporte no era mi punto fuerte. Sí, de niña prefería beber un litro de cacao por la noche (¡no, no con leche desnatada, sino con leche entera y una taza de nata montada!).

Ahora estoy segura de que algunos se están preguntando ¿qué pasó y cómo he podido cambiar eso?

Todo comenzó en Pascua de 1991. Me senté frente a la televisión y leí un libro llamado «Forever slim» (“Delgado para siempre”) o algo así. Nada especial, porque eso es lo que hacen muchas personas… Entonces decidí que antes de empezar a perder peso me comería un conejito de chocolate entero y luego ya perdería peso para estar delgado para siempre. Y dicho y hecho: me comí el conejito de chocolate y al día siguiente empecé.

Perdí un total de 15 kilos y en seguida estuve muy delgada. No, no hay ningún secreto y no, el camino tampoco fue fácil para mí. Desde entonces cambié completamente mi dieta y mi estilo de vida y hoy estoy llena de energía y me siento muy bien.

A partir de entonces, se despertó mi interés por la nutrición en general, la nutrición durante la enfermedad, la influencia de la nutrición en el deporte y las diferentes formas de nutrición. Y después de graduarme de la escuela secundaria, decidí estudiar nutrición. Acabé mi carrera en la Universidad de Giessen en 2000.

Mi máxima prioridad es el bienestar y el cambio de hábitos de las personas para mejorar su salud. No elaboro un método o dieta concreto ya que cada persona tiene unas necesidades y estilos de vida diferentes.

Me gustaría invitarte a que me conozcas (a mí y a Nettuna) y a que empieces tu camino “nutricional” conmigo.